miércoles, 21 de septiembre de 2016

Las señales de tránsito prohibiendo la circulación de vehículos articulados por las calles cantonales del distrito central de Santo Domingo y distritos del este que fueron colocadas hace como tres años no sirvieron para nada puesto que la Dirección de Tránsito de Heredia no efectuó los controles para realizar los partes respectivos ante el irrespeto a esas señales. Asimismo la parte administrativa de la Municipalidad de Santo Domingo no se preocupó por este tema. Calle Ronda que corresponde a la avenida 7 no es calle Nacional por tal motivo no pueden circular esos vehículos sino hasta la entrada a la Calle Yurusty.


El vacilón de las señales de tránsito en Santo Domingo de Heredia

Hace algunos días un domingueño reclamaba airado en un diario de circulación nacional el pronto arreglo de la Calle 7 (Calle Ronda) cincuenta metros al oeste del negocio Granigolo que se encuentra cerrado. Dicho señor indicaba que desde la ruta 32 baja mucho tránsito que circula por dicha avenida. Lo que desconoce este vecino es que si bien es cierto de la ruta 32 se desvían  muchos vehículos hacia Santo Domingo de Heredia, la mayor parte son vehículos articulados que tienen la prohibición de ir más allá de Industrias Zurquí en San Luis de Santo Domingo de Heredia. 

Toda la señalización  colocada hace como tres años restringiendo el paso de vehículos articulados por las calles cantonales de Santo Domingo de Heredia obedeció a estudios técnicos realizados por el Depto de Estudio y Diseños de la Dirección General de Ingeniería de Tránsito, estudios y diseños del MOPT. Tanto la ruta nacional 116  y 117 así como la ruta nacional  220 y 504 de acuerdo con esos estudios tienen prohibido el paso de vehículos articulados con excepción de la actividad comercial  autorizada para esa zona. 

En esos momentos funcionaba el consejo de Seguridad Vial (COLOSEVI) que realizó un gran esfuerzo junto con la Unidad de Gestión vial de  Municipalidad para que este proyecto de señalización se pudiera efectuar. 
Se invirtió más de nueve millones de colones en esas señales verticales pero de nada sirvió, puesto que esos vehículos pasan como perro por su casa por todas las calles de Santo Domingo. Nunca aparecieron inspectores de tránsito para hacer respetar la ley y la Municipalidad no se ha preocupado por solucionar esa situación ya sea pidiendo con vehemencia esa ayuda a la Dirección de Tránsito o creando como bien lo dice la nueva Ley de Tránsito una policía municipal de tránsito.

Es más, ya en algunos sectores no existen esas señales porque el vandalismo las ha eliminado y la Unidad de Gestión Vial Municipal no las ha repuesto.

La mayor parte de vecinos del cantón  no les interesa este tema, existe un conformismo total o es que piensan que los actuales regidores van a solucionar el problema. No este problema así como otros más que nos afectan es un problema de TODOS LOS DOMINGUEÑOS.

19 de setiembre del 2016   GRUPO CIVICO DOMINGUEÑO
  

El otorgamiento de permisos de construcción para condominios o urbanizaciones, así como de grandes centros comerciales ha cementado gran parte de las áreas verdes de Heredia centro y cantones aledaños como Santo Domingo de Heredia lo que ha disminuido el caudal de agua e incrementado la flota vehicular que todos los días atraviesa el centro de Santo Domingo.

                               Heredia, ¡despierta!

Provincia de grandes maestros, líderes de la cultura costarricense, ciudadanos ejemplares y grandes dirigentes comunales que se han distinguido a lo largo de la historia por cuidar la tierra que los vio nacer, ha llegado el momento para actuar. Dirigentes municipales de la provincia han otorgado permisos de construcción indiscriminados que están repercutiendo en la calidad de vida de todos los heredianos.

La jarana sale a la cara. El recurso más preciado de los heredianos: el agua,  no está siendo cuidada como lo señalan los estudios técnicos de los especialistas. SENARA ya ha advertido desde hace años de que los mantos acuíferos están siendo sobreexplotados. Las presas de los vehículos en las carreteras cada día son más graves. Santo Domingo de Heredia en particular está siendo perjudicado de manera directa por la irresponsabilidad de regidores municipales de otros cantones que piensan que su cantón es una isla y que sus decisiones, según ellos, no afectan a los demás.

El manejo de la basura y el reciclaje se ve afectado por  el otorgamiento de permisos de construcción  sin medir los impactos ambientales en la provincia. El desarrollo de la provincia en armonía con la naturaleza fue dejado de lado por muchos irresponsables. La tala de árboles es cada vez mayor.

No más. Por eso el Grupo Cívico Domingueño  hizo y está haciendo  un llamado vehemente a la Municipalidad de Santo Domingo de Heredia para que las decisiones de la provincia sean tomadas de manera coordinada con todas las municipalidades de la región  para que no afecten a otros cantones. 
El llamado también se dirige a los señores diputados de la provincia, a la Universidad Nacional, a la Federación de Uniones Cantonales, a las fuerzas cívicas.  No más irresponsabilidad. Los acuerdos de esa coordinación deben ser obligatorios para todos los cantones. No más aprovechamiento de las leyes vigentes para seguir en la irresponsabilidad.  Las pruebas de la irresponsabilidad de regidores municipales de la provincia están a la vista. Ante esto, la solución es la coordinación con responsabilidad. ¡Adelante, heredianos, la provincia y la Patria, están a la espera, el pueblo más humilde agradecerá este esfuerzo ¡

GRUPO CÍVICO DOMINGUEÑO            Lunes 19 de setiembre del 2016


martes, 3 de mayo de 2016

Nota enviada a la Contraloría de servicios del MOPT recordando que hace 9 años se hizo la solicitud para que estudiaran la posibilidad de instalar un semáforo en la calle 7 (entrada a Santo Tomás, ruta 116) pero como muchas de las solicitudes ciudadanas fue ignorada.

Señores
Contraloría de Servicios del Ministerio de Obras Públicas y Transportes
Presente
                              
  Asunto: Nota del año 2008 sin contestar. Se adjunta el escrito con el recibido

Estimados señores:

Reciban un saludo del Grupo Cívico Domingueño  de Santo Domingo de Heredia.

El 19 de setiembre del año 2008 entregamos una nota al MOPT para la instalación de un semáforo en el cruce que lleva a la Pacífica, carretera hacia Santo Tomás de Santo Domingo de Heredia. En este momento en vez de la Farmacia se encuentra una taquería. Se adjuntó el croquis respectivo.

En la actualidad es tal la cantidad de vehículos que pasan por ahí cuando se dirigen hacia Heredia, San Pablo, San Isidro, San Rafael, que hace casi imposible el paso de peatones. Además ya se han producido algunos accidentes en ese lugar.  A este se viene a sumar el paso de “tráileres” que irrespetan las señales de no paso de vehículos pesados. Esta carretera también lleva a la Basílica de Santo Domingo de Heredia.

Si en el año 2008 era necesario, 9 años después es urgentísimo la instalación de ese semáforo para ordenar un poco el paso de vehículos y peatones.

La nota también fue enviada a la Municipalidad de Santo Domingo de Heredia.

La carta no fue contestada y la solicitud ignorada por el MOPT. Por lo tanto, les solicitamos respetuosamente la intervención de ustedes para que el documento sea contestado y pronto tengamos la solución al problema señalado.

Notificaciones: Rafael Guido Brenes. Santo Domingo de Heredia, 50sur esquina noreste de la Escuela Félix Arcadio Montero. Teléfono: 22-44-10-31. Correo electrónico: guidobrenes @hotmail.com.

Agradecemos la atención al presente documento.


Por el Grupo Cívico Domingueño. Luis Eduardo Brenes Acuña. Cédula 4-108-420 

Homenaje a humildes hombres y mujeres de finales del siglo XIX y XX residentes en el distrito de Santa Rosa de Santo Domingo de Heredia caracterizados por tener grandes valores como el trabajo, honestidad, religiosidad, etc.


           Homenaje a generaciones de roseñas y roseños de finales del SXIX y SXX
                   Con gratitud para Zoila, Adelia, Tana y Zulema

Santa Rosa de Santo Domingo de Heredia es un distrito ubicado en el oeste del Cantón y ha sido desde el siglo XIX una zona cafetalera. Algunos de nosotros participamos con muchos roseños y roseñas en las cogidas de café y en la vida cotidiana de ese distrito, en las diferentes fincas grandes, medianas y pequeñas que existían sobre todo a mediados y segunda mitad del siglo XX.

Compartir con todas esas personas roseñas fue un aprendizaje permanente en todo sentido, sobre todo en valores, pues fuimos testigos de la práctica constante de valores como el trabajo, la solidaridad, la religiosidad, la honestidad, la austeridad, en fin, el verdadero cristianismo.

Recordamos muchos nombres y familias de ese momento. Mencionamos algunos: Aniceto, Ismael, Berta, Remigio, Tilo, Carmen, Mencha, José, Erlinda, Pompilio, Gonzalo, Eulogio, Paulino, Jorge, Marta, María Eugenia, Beto, Isidro, Severo, Elí, Carlos, Rita, Emilio, Orfilio, Lila, Inés, Las Acuña. Los Villalobos, Los Valerio, etc, etc, etc.

Algunos de nosotros logramos la colita de participar con muchos de ellos en las cogidas de café en la segunda mitad del Siglo XX. Presenciamos su trabajo diario y su quehacer permanente. A pesar de ver mucha pobreza material alrededor de ellos, siempre se distinguieron por ayudar, compartir, enseñar, en otras palabras, amar a sus semejantes.

Zoila, Adelia, Lucitana Acuña Villalobos eran  tres hermanas que se caracterizaron  por su gran amor a sus semejantes, en especial a su hija adoptiva Zulema Acuña Sánchez y a todos los demás familiares. Fueron madres adoptivas cuando se necesitó y con su ejemplo enseñaron a los demás a ser mejores seres humanos. Humildes, trabajadoras, solidarias, amorosas, ya con sus años encima las recordamos con su canasto a cuestas recogiendo las diferentes cosechas de café, trabajando en los cafetales y viendo con su trabajo-paleando, apodando, sembrando- la pequeña finquita que tenían.  

Con cariño saboreamos los tamalitos que hacían-incluso llegaron a llamarlas las tamaleras porque vendían a cinco céntimos cada tamal- el cafecito que tomamos muchas veces en el cafetal o en la casa. Ver sus fotos en este momento nos llena de alegría, ilusión, de responsabilidad y de recuerdos de batallas ganadas a favor de sus semejantes a lo largo de sus vidas.

Recibimos también sus historias: el proceso de construcción de la Ermita católica de Santa Rosa que se levanta imponente en el distrito, la visita a rezar el rosario del niño en la Rinconada, la rigidez de los padres con sus hijas para el sacramento del matrimonio católico, la organización para limpiar la Basílica de Santo Domingo centro, las primeras letras aprendidas por algunas que pudieron asistir  a primer grado porque después las sacaron para trabajar en los cafetales, el curso de bordado para las muchachas, el accidente del tren en el puente negro, la importancia del ahorro sobre todo en tiempos de crisis, el dormir fuera de las casas por los constantes temblores, los turnos, los juegos de cinta, los juegos de pólvora, el payaso Marcial, las procesiones y vivencias de la Semana Santa en Santo Domingo centro, etc, etc.

Mujeres y hombres que vivieron en un momento dado de la historia y que construyeron el distrito de Santa Rosa de Santo Domingo de Heredia y cuyo resultado está a la vista en el presente, como los pocos árboles que se ubican en el sector sur de la Escuela Rubén Darío. Sabemos que cada generación da su aporte a su comunidad, en proyectos de índole material y espiritual. Pero ellas y ellos en el período sobre el cual reflexionamos señalaron el camino en el cual debemos transitar todos en el presente y en el futuro: la senda de los verdaderos valores: espiritualidad, humildad, solidaridad, trabajo, honradez, participación, austeridad.

Por eso con gratitud y admiración las recordamos y les agradecemos permanentemente, con nuestro esfuerzo diario, hacer lo mejor por nuestras comunidades donde nos encontremos en el presente siglo XXI. Además instamos a todas las personas y  los jóvenes roseños a valorar lo que disfrutan y a continuar los ideales positivos practicados por las generaciones anteriores.

GRUPO CÍVICO DOMINGUEÑO                                 Miércoles 26 de abril del 2016




miércoles, 2 de marzo de 2016

Don Amado Hernández, nos deleita ahora con un nuevo cuento: “El rastro engañoso”. El texto nos enseña que a veces lo aparente no es lo verdadero. Le ofrecemos, estimada lectora o lector, un resumen de esta narración, con la esperanza de que muy pronto pueda leerlos todos juntos en un libro que Don Amado publicará. Sus comentarios serán muy bien recibidos por todos nosotros. Santo Domingo es cuna de grandes intelectuales y escritores como don Isaac Felipe Azofeifa. Por ahora presentamos a continuación el argumento de esta creación. El texto reproduce el lenguaje de los personajes y está contado de manera literaria e interesante. Felicitamos a don Amado por este esfuerzo creativo.

                              El rastro engañoso

El narrador nos lleva al mundo mágico de los cuentos. El  abuelo, quien se encuentra en suelo domingueño,  le transmite a sus nietos las peripecias vividas  en Zarcero. Primeramente él y su hermano Miguel  habían hecho un denuncio en este pueblo y decidieron hacer una “socola” para sembrar frijoles.

Un día que regresaba el abuelo al rancho encontró al perro “Capulín” muy asustado y vio chorros de sangre que llegaban a la cocina. Supuso que su hermano Miguel se había matado al verse tan solo, más que un mensaje escrito de “Eloísa” estaba untado de sangre. Ya estábamos informados de que Miguel había tenido enredos con una mujer de Cirrí de Naranjo, y por eso se lo había llevado a “ voltiar montaña”.

El abuelo se metió un par de tragos de ron para tener valor y “Capulín” lo dirigió a la quebrada. Allí encontró a Miguel con la camisa llena de sangre, atolondrado, pero vivo. Luego con la ayuda de un vecino lo juntaron y lo llevaron al rancho.

¿Qué había pasado? Pues Miguel un poco más calmado les contó. Un tepezcuinte se metió a  la  casa y, aunque le costó mucho, lo había matado. Después se metió unos “caitazos” y se fue a la acequia a lavarse la sangre.

Mientras la carne se cocinaba, llegó Tino Solís a entregarle el papel con el recado del nacimiento del hijo de Miguel.

Al final del cuento, el abuelo miró la desteñida piel del animal colgada en la pared de su casa en Santo Domingo de Heredia y la abuela guardó la aguja en el costurero. Terminó así una de las tantas historias que nos contó el abuelo a mi hermana y a mí en aquellas tardes lluviosas domingueñas.



Lunes 29 de febrero 2016             GRUPO CIVICO DOMINGUEÑO

viernes, 29 de enero de 2016

Un pueblo se construye permanentemente es un pequeño análisis que se hace de la historia domingueña donde se recuerda a un partido cantonal domingueño que logró efectuar muchas obras para beneficio de la comunidad domingueña.

Un pueblo se construye permanentemente

Una comunidad se construye día a  día por las generaciones que han pasado y pasan por ella. Santo Domingo de Heredia ha tenido la bendición de DIOS y el privilegio de contar con personas y grupos visionarios a lo largo de los siglos y por eso   en el presente año  2016  contamos con una serie de ventajas y comodidades que debemos agradecer, apreciar y conservar para los presentes y futuros domingueños.

En este corto escrito reflexionaremos sobre el partido cantonal domingueño creado antes de la Guerra Civil de 1948, más precisamente en 1938 y cuyo nombre fue “Partido Calderonista Domingueño”. El  líder de ese esfuerzo fue el Lic. René Aguilar Vargas. Él  y su grupo “…organizó un partido para participar en las elecciones de medio periodo de la administración de León Cortés, en 1938, a nivel cantonal, movimiento que derrotó a la papeleta oficial, ganando las elecciones con el lema “Por un Santo Domingo Mejor” y con los colores rojo y verde como insignia. Esa Municipalidad quedó integrada por los regidores del movimiento ganancioso Ricardo Barquero Zamora, Amadeo Chacón, y como suplente, don Primo Chavarría, por el distrito de San Miguel Norte; como regidor por el partido oficial, el cortesista, Licenciado Ramón Villalobos.”( Texto tomado del libro Recordando a mi pueblo Santo Domingo de Heredia de Rodrigo Bolaños Sánchez).

En este momento disfrutamos del esfuerzo de todos esos domingueños, pues lograron proyectos como la construcción de la Plaza Nueva, al frente de la Basílica. Recibieron el acueducto municipal traído desde las fuentes de Pérez, manantiales ubicados en el cantón de Barba. Además esa Municipalidad trabajó en el encubetado de los desagues de la ciudad, el entubado del zanjón de la calle “Ronda”, la ampliación de la cuesta de Tures y otros proyectos.

Las actas municipales de esos años guardadas en el Archivo Nacional dan fe de todos esos esfuerzos por hacer de Santo Domingo de Heredia un mejor lugar para vivir.

Aparentemente el partido local que se estableció en ese entonces y que  logró tantos frutos dirigido    por don René Aguilar, no logró darle continuidad a su esfuerzo, pues perdió las siguientes elecciones municipales por diferencia de unos pocos votos.

Cada época tiene sus luchadores en una comunidad. Dejemos siempre de lado el odio, el rencor y los errores de los demás. Fijemos nuestra atención en los aspectos positivos de cada generación.  Recordemos siempre al observar la Basílica, la Iglesia del Rosario, los pozos municipales de agua potable, el parque, los salones comunales, el edificio municipal, las carreteras, las casas de adobes, las escuelas, los colegios, las clínicas, los ebais, el cementerio,  la cultura domingueña, la forma de ser del domingueño,  a todas las familias domingueñas que han trabajado a través de los años por cada uno de esos aspectos.

Seremos siempre agradecidos con nuestros antepasados y con esta tierra que nos vio nacer, si conservamos y mejoramos toda la herencia espiritual, cultural y material que nos dejaron, y sobre todo si participamos en la medida de nuestras posibilidades y desde nuestro ámbito de acción, en la solución de los problemas de nuestro querido cantón.

GRUPO CÍVICO DOMINGUEÑO
Miércoles 27 de enero del 2016


jueves, 28 de enero de 2016

Una reflexión sobre las elecciones municipales que se realizarán el próximo mes de febrero 2016. Se requiere para bien del cantón que las personas que salgan perdedoras se acerquen al partido ganador por medio de las diferentes comisiones municipales para ayudar a resolver los problemas que aquejan al cantón de Santo Domingo de Heredia.

                               Las elecciones municipales 2016, y después, ¿qué?

Hemos visto los diversos debates en la radio, la televisión, los periódicos, así como los volantes y panfletos de los distintos candidatos a alcaldes, regidores y síndicos, para ocupar los puestos en la Municipalidad de Santo Domingo de Heredia. A algunos de ellos los ubicamos desde hace muchos años en el voluntariado comunal de cada uno de los distritos. Todos los grupos han expresado sus ideas para solucionar los problemas que tiene la comunidad domingueña. Se aprecia detrás de cada partido político un grupo de personas que están interesadas en ayudar a la comunidad.

Sin embargo, el domingo 7 de febrero del 2016, aunque sea por un voto, alguno de los partidos será electo en las urnas electorales. ¿ Y los demás partidos, se irán para la casa sin participar más en la solución de los problemas planteados? Los vemos ahora muy entusiasmados por sacar adelante la comunidad domingueña y corregir los errores observados por todas partes.

El voluntariado domingueño se ha visto disminuido. Las organizaciones cívicas comunales necesitan de todos para seguir adelante y luchar por el desarrollo de cada distrito. Los problemas son muy graves en el cantón y se necesita la colaboración de todos los vecinos. Por eso no se vale que dentro de un tiempo esas personas que no ganaron y vean que las necesidades continúan sin satisfacerse digan: No puedo hacer nada, porque no votaron por m{i.

Debemos dejar atrás la envidia,  el odio, la mezquindad, el “yo gané”, el “sacarse los trapos sucios” y participar con entusiasmo en la solución de los problemas.

El trabajo continúa. Los seres humanos somos transitorios. Las instituciones permanecen. El partido y las personas que obtengan el poder municipal deben llamar a los participantes en la contienda y formar juntos una agenda común para dirigir los esfuerzos de todos para conseguir hacer realidad los proyectos que beneficien a los domingueños. En esta agenda común deben estar integradas todas las fuerzas cívicas, comunales, religiosas, institucionales del pueblo domingueño.

El camino correcto es el señalado anteriormente. Debe partirse de una realidad y con mucha humildad reconocer que: La verdad absoluta es solo DIOS y que todos los seres humanos y grupos poseemos verdades relativas que deben nutrirse con la visión, el aporte y el apoyo de los demás.


GRUPO CÍVICO DOMINGUEÑO.   Miércoles 27 de enero del 2016